ISMAEL, Y SU PASADO
Ismael López se encuentra tranquilo después de que el pasado domingo parte de la afición la tomara con él durante el transcurso del encuentro que midió al Alicante con el Levante.
El medio centro fue criticado, e incluso llegó a ser insultado por algunos hinchas celestes, que se mostraron críticos con su labor sobre el terreno de juego.
El andaluz es uno de los futbolistas más utilizados en la competición. Ha sido uno de los fijos en las alineaciones de Carlos Granero, Asier Garitano y Nino Lema, disputando, hasta la fecha, un total de 913 minutos, con una media de 65 por encuentro y con un gol en su haber. Además, Ismael es uno de los pocos jugadores que no se esconde, aunque su trabajo, a veces, no se vea recompensado.
El medio centro quiso agradecer públicamente las palabras de apoyo del presidente Juan Antonio Iniesta. El dirigente manifestó el lunes que no aceptaba que se «insultara» a los jugadores, «y menos a Ismael. Es un gran futbolista, y si le dejan, nos dará grandes satisfacciones», espetó el máximo dirigente celeste.
Ismael declaró ayer que «es un gesto de cercanía, hacia mí, y sobre todo, para todos los compañeros. Cualquier mano que nos tienda en estos momentos es bienvenida», manifestó.
Sobre las críticas sobre su rendimiento ante el Levante, el jugador lo tiene claro, y así lo declaró: «Todo esto no me termina de incomodar. Está basado en una mala interpretación, sobre todo por mi pasado en el Hércules».
Ismael tiene una forma de jugar bastante definida. Esto, para él, también puede ser uno de los motivos de las críticas hacia su persona. «La manera que tengo de jugar condiciona. Soy un futbolista que conduce el balón, que encara, y todo esto da opción al error. Yo lo asumo, ya que cuando todo está condicionado por los malos resultados, siempre se silba al que más falla, o en mi caso, al que más arriesga», declaró.
Llegar al límite
Ismael López asegura que no debe de pedir perdón. «Me dedico a correr y a partirme la cara cada domingo. Pienso que no debo de pedir perdón a nadie. Cuando uno hace lo que está en su mano ya no está obligado a dar más, ha llegado a su límite», aseveró.
El centrocampista es de la opinión que la tranquilidad llegará «cuando ganemos un partido. Hasta el momento la tempestad nos está tocando. Por ese motivo, ahora hay que ser más paciente ya que todo esto entra en la dinámica del fútbol. No me sorprende nada, ni los silbidos ni los pañuelos».
El jugador asegura que la plantilla ya ha pasado página, y se ha centrado el grupo en preparar el encuentro del próximo sábado con la Real Sociedad.
Ismael apuntó que Anoeta «es un escenario precioso y preciso para reaccionar. En Vallecas lo hicimos bien, y sólo nos faltó marcar», declaró.
Para el ariete celeste, «jugar en casa quizás nos influya más, sobre todo por las ganas que tiene la afición de ver una victoria de su equipo, aunque me gustaría que no fuera así», finalizó.
Por otro lado, la plantilla regresa esta mañana al trabajo en Alfaz del Pi, para regresar por la tarde a Alicante.
0 comentarios